Ya era hora de volver por estos lares. Supongo que el final
del verano y la vuelta a la rutina del maravilloso septiembre provocan esas
ganas locas de volver a escribir para este blog de locura y demencia.
Buah, la verdad es que tengo muchas cosas que contar y poco
tiempo para hacerlo, podría empezar hablando del nuevo Iphone que presentaron el
otro día, pero dadas las nulas posibilidades de compra por mi parte, sería
malgastar un tiempo precioso. Sin embargo, mi verano ha sido mucho más
apasionante de lo que imaginaba.
A modo resumen, puedo
deciros que Junio fue un mes bastante movidito. A primeros, realicé un viaje
bastante interesante a Cuenca para poder finalizar mi proyecto junto a
su principal benefactor, muy interesado también en que todo fuera perfecto. Al
final un 10 gracias al maravilloso redondeo, injusto en ocasiones, muy merecido
en esta.
Terminé, al fin, las tediosas e insufribles prácticas en la
empresa, llamémosla “Ñ”, dónde lo único que hice de provecho fue el proyecto y,
la verdad, es que no me puedo quejar. Como anécdota decir que la valoración de “Ñ”
fue de las peores de entre todos los compañeros del módulo, una vergüenza vamos,
encima que nos tenían de florero.
Tras estos acontecimientos se avecinaba un verano libre de
cargas, diversión y disfrute con los amigos y mi pareja. Y para empezarlo nada
mejor que dos días en Benidorm a intentar convertir mi lampiña y albina piel en
algo que se pudiera mirar directamente. Obviamente sin muchos resultados.
Llegamos a Julio con el único propósito de remojarme el culo
en la piscina y en las maravillosas Lagunas de Ruidera, eso sí, este año
estaban bastantes secas y perdían encanto. También tuve que dar los últimos
retoques a mi proyecto, pues tenía que utilizarlo mi amigo Ángel para su
proyecto, valga la redundancia.
Feria, el casi concierto de La Oreja de Van Gogh, noches
infinitas jugando al World of Warcraft con Christian y Sara y alguna que otra
noche al cine de la capital. La segunda operación de corazón a mi abuelo con un
éxito abrumador, aunque no gracias a la administración pública, la concesión de
una beca de trabajo del ayuntamiento, de la que ahora mismo disfruto, y eso, en
estos tiempos, es muy de agradecer y una cena romántica de semi-aniversario son
los hechos más destacados de mi Julio.
Ains Agosto de mi vida. Cuanto das de sí. Montamos un rol en
vivo del medievo, nos estafaron en el Mafia de Ciudad Real (que precios oye),
tuve varios cumpleaños, volví a ver a “la rubia” y a Leolo después de un tiempo
sin saber de ellos. Me fui de vacaciones con la familia a Benidorm (otra vez)
nos estafaron jajaja, algún día lo contaré, nos hinchamos a helados del
TutiFrutti, más de un día jugamos a juegos de mesa, mi primera ecografía
(gemelos) emmm la primera mía solo mía, vamos de mi barriga, es importante
aclararlo.
El cumple de Teresa, cine, cine y más cine. Todos momentos inolvidables los de este veranito. Lástima que
no pudiera ir a montar en piragua, pero bueno otra vez será. Ah, bueno mi
cumpleaños jaja que cabeza la mía.
Pero si pensabais que mi verano acababa ahí, ¡¡ERROR!!
Septiembre está dando para mucho. He empezado a trabajar en el Centro de
Formación Manzanares (hay un post sobre esto cocinándose). También celebramos
una cena rollo años 20 donde era un policía bonachón y un poquito perdido demás.
Me secuestraron, por segunda vez, esta vez me llevaron a
Valdepeñas junto a Tania. Mis amigos dan ese
tipo de sorpresas de cumpleaños, y nos regalaron ¡¡una hora en un SPA!! ¡Qué geniales son! No
sólo porque sean mis amigos. También celebramos el cumpleaños de Tania y el mío en su casa con una barbacoa.
Y este último fin de semana me lo he pasado en tierras
cordobesas con mi chica y todo maravilloso. Creo que no puedo quejarme de
verano. Bueno si, una cosa, por mucho que me da el sol no cojo color. Voy a
tener que irme a vivir a una isla o algo.
Pues este es mi vera-resumen pronto os destripare alguna de
estas aventuras. ¡Atent@s al blog!




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