Llevo unos meses trabajando
de informático en una empresa de servicios. Puedo decir que he tenido
bastante suerte, trabajo en mi localidad, a diez minutos en casa, media jornada
que no está mal pagada, los compañeros son bastante agradables
salvando algún caso "especial" y mis jefes son muy
peculiares.
Con esta entrada
quiero hacer hincapié en el cambio generacional. Me explico.
Actualmente tengo dos jefes un informático muy competente y curtido,
y un ¿comercial? (que yo creo que es más benefactor, que otra cosa) que no
tiene ni puta idea de informática. Lo que vengo a decir es que no puedes
hacer valer tu criterio por encima del de los demás por el mero hecho
de la experiencia. Como jefe debes abrir tu mente, y dejar que la nueva sangre
fluya y no imponer tu criterio, ahora bien, como empleado ¿qué haces? Pues os
diré que no tienes otra opción que callar. Callar a causa del miedo,
el miedo que mueve a la sociedad actual.
O puedes hablar,
opinar, oponerte a esa idea absurda, cuestionar el porqué de
esa decisión, convirtiéndonos en una pieza con la que debe
contar. Esto puede ser bueno o malo pero lo que no me cabe duda es que es
definitivamente inútil, la decisión la toma él, no tú, y te das
cuenta cuando, tras hacerle saber una y otra vez el error de una idea o
planteamiento, vuelve a incidir en ella.
Y ese es el
resultado, una nueva generación que se prepara para ser una
vieja generación.
