Como el turrón vuelvo a casa por navidad. Bueno, no es navidad, ni yo soy un turrón, pero vamos a ello... AL TURRÓN!! Vuelta después del verano, vuelvo a escribir. Y después de tanto tiempo muerto, perdido o simplemente no aprovechado como deseaba, vuelvo aquí con mi dosis de mierda habitual. Y quizá el verano me haya dado para pensar, quizá demasiado, quizá demasiado bien.
Vuelta a mi dosis de explosión de estupidez humana elevada al cubo, al cubo pa rriba y si esta lleno, mejor. En fin, este verano la verdad 3 meses de tocamiento de huevos intenso (creo que se me han escocido de habermelos tocado tanto) y aún así con la sensación de no haber echo nada de nada... la verdad es que la rutina de invierno es una cosa, y la de verano es otra, pero es rutina al fin y al cabo, nada la ha roto, excepto las escapadas ocasionales fuera de este agujero llamado pueblo, a otro agujeros, al fin y al cabo, pero diferentes.
Aunque este verano parece que no ha dado para nada, si ha dado, creo que este verano hemos terminado de liberar nuestro lado absurdo, tan absurdo que si nos pusiéramos a ello sacaríamos una serie mas absurda que Bobobo (si, me he vuelto a enganchar a ella, lo que hace convertirse en búho) pero bueno, al fin y al cabo llega ya casi octubre, el frío, el guarnecimiento, el búnker nuclear... y yo todavía pensando en que hacer con mi vida ¿me corto las venas? ¿me las dejo largas? ¿que hago? Ahora quizá es cuando esté pagando ese momento de "no, si ya despues de fiestas me plantearé que hago" y ese momento ha llegado y ni físicamente (quiero ponerme en forma, eso creo que se llevará otra entrada en un tiempo) ni profesionalmente (no creo que pueda seguir estudiando, y trabajar....JA JA JA ESTO ES ... ESPAÑAAAAAAAAAAAAAAA!!) por lo tanto creo que tendré que soltar toda mi ira homicida por aquí como no haga nada este invierno.
Bueno, soltar cosas por aquí y convertirme en jugador profesional de League of Legends (sí, este dichoso videojuego se llevará otra entrada aparte él solito, que telita...) porque contando con 24 horas al día, 10 dormido (si no son más) 14 horas despierto, a quemar el ordenador, porque como vuelvo a decir aquí en invierno parece que todo el mundo tiene un búnker nuclear (como si el invierno fuese nucelar, la palabra es nuuuuuuucelar) y solo pueden salir de viernes a domingo. Así que creo que aquí acaba esta entrada de "calentamiento" para recordar como se escribía sin pensar. Dos.




