Salimos del MediaMarkt muy decepcionados y en la puerta nos encontramos a mi madre y mi tía que habían decidido dejarnos la televisión a nosotros y ellas se encargarían de las tiendas de ropa. Un gran alivio para mi padre y yo que no aterrava la idea de la supervisión de mi madre.
- Que ... ¿ya tenemos tele? - dijo mi madre.
+ Obviamente no, vamos de aquí, que estos no nos quieren vender la tele.
- Pues ¿que pasa?
Se lo contamos todo mientras volvemos a entrar a por una maquina de afeitar para mi abuelo. Llegamos a la zona de higiene y nos encontramos con otra muestra de incompetencia ante nosotros. Una mujer de avanzada edad se encarga de la sección, le preguntamos si existen recambios de cabezales para un modelo concreto, y como si no fuera con ella nos contesta - Solo hay un tipo de recambio, están allí - señala con desgana a una estantería. Uy esta ...
Total cuestan mas los recambios que una nueva ... cogemos una nueva. Me adelanto a lo que va a pasar. El letrero esta mal colocado marca un precio de otro modelo. Bien, le hecho una foto, me apetece liarla, la pobre no sabe lo que se le viene encima por culpa de su compañera informática que me ha cabreado.
Vamos a la caja, y se rompe. En fin. La cajera muy amablemente nos indica que pasemos por otra caja respetando el turno actual. Respetando ... ¿QUE? Eso parece la jungla todo el mundo pisándose por dejarse el dinero. La escena es bastante cómica. Nos toca el turno y ... se jode la caja. WTF?! ¿Otra?
- Joder, como funcionen así todo lo que venden.- La gente de la cola se ríe y la cajera me mira con cara de muy pocos amigos.
+ Por favor, pasen por la caja central, allí mi compañera les atenderá. Gracias
Ahora mi padre estaba atento y como cual gacela perseguida se pone el primero, por supuesto tiene que dar alguna que otra coz. El mundo consumista puede ser muy peligroso.
-Piiiii
+ 55.90€
-Disculpe señorita - le enseño la foto del móvil - ese no es el precio que marca esta etiqueta, es 10€ menos.

La sonrisa de mi rostro no tiene parangón.Se queda consternada. Lo de los precios me lo hacen una vez, no dos. Me dice que no me puede cobrar eso que este producto tiene el precio de la base de datos.
- Perdone de nuevo, pero usted me tiene que cobrar el precio del producto que indica la etiqueta del establecimiento, y creo que es sancionable lo contrario.
+ Tiene usted razón. -- Por fin entra en razón.
+ Voy a comprobar el precio espere un momento que llamo a mi compañera. -- La freno en seco.
- No se moleste, vamos a verlo ahora mismo, no es necesario que llame a nadie, no vaya y se cambie el precio, y quede como un loco. -- Ja! A mi me la van a dar.
Vamos hasta la sección y solo esta el precio que yo decía, nos ponemos a discutir con la mujer de avanzada edad y con la cajera, de mientras encuentran el precio desaparecido. Se creen que mi padre se va a ir sin la maquina sin rebajar. Me alegro de que tenga mas experiencia que yo en estas cosas. He aprendido mucho, sobretodo una frase que hace que todo se suavice sobremanera.
"Traiga la hoja de reclamaciones"
Cuando los labios de mi padre soltaron esa perla fue como una descarga eléctrica en las dependientas, se hizo el silencio, la tensión se podía tocar. Nadie hablaba. Mi padre insistió.
"La Hoja de Reclamaciones". Elevó el tono lo suficiente para que un hombre trajeado con pinta de Gerente se acercara a preguntarnos
+ Caballero ¿tiene usted algún problema? Mi nombre es Luis soy el director de este establecimiento.
Mi padre le cuenta el problema mientras yo observo las caras de futuras desempleadas. Me parto.
Al final nos vamos con una maquina de afeitar 10€ mas baratas y con dos puestos de trabajo para alguien que de verdad tenga ganas de hacer las cosas bien.
Lema: "El cliente siempre tiene la razón".
Salimos del MediaMarkt y nos vamos a comprar la dichosa televisión al Fnac, pero eso sera en próximos capítulos.