Aquí estoy, en mi balcón, mirando, analizando, observando el final de este mundo. Allí esta, Phaëon, la tormenta eterna, destruyendo todo, arrasando la vida, generado caos. Y mientras el mundo busca como detenerla, yo sigo aquí, parado, indómito, observando la destrucción. Un torrente de un liquido salado recorre mis mejillas, desconozco su significado, solo sé que no duele. Todo mi poder y ser incapaz de usarlo, supongo que la inanición es el precio que he de pagar. Esa maldita tormenta, impenetrable, ni siquiera mi poder puede ver que hay en su interior. Es el final.
Los antiguos escritos de Gnocnalnimaya dicen que el único que ha sido capaz de penetrar en su interior, sin ser despedazado, fue El Juez, según estos escritos dentro de la tormenta se encuentra el faro de los cinco, un monumento al consejo superior que controlaba este mundo en sus orígenes pero que a causa de la guerra de los dioses, desaparecieron.
No tendría que haber intervenido, me estaba prohibido y aun así lo hice. Este es mi precio. Phaëon ha venido a devolver el equilibrio, a vuelto a por el dios que robé, y no parara hasta encontrarlo. ¿ Debería de hacerlo yo? ¿ Debería buscar al caído? Aun sin conocer la respuesta me adentro en la espesura de la ciudad turquesa, buscando lo único que me liberara de mis responsabilidades, la muerte.
Ese viento no me permite respirar y el terror me invade, a mi, un ser superior. Es el fin. Grito. Dolor. Sentimientos. La tormenta me esta castigando. Siento el sufrimiento de toda esta destrucción. Desgarra el cielo, perfora la tierra, y genera paz. Abro los ojos y allí esta, imponente, rodeada de nubes, la ciudadela flotante del triunvirato. El viento arrecia de nuevo, la presión es muy fuerte, caigo de rodillas, no puedo respirar, impotente.
Muero.
Risas, esas malditas risas, me han vuelto a despertar.
- !Queréis hacer el favor de iros a tomar por culo! - lanzo una piedra hacia los chavales que no paran de burlarse de un pobre viejo. - ¡Como vaya os vais a enterar! - Mas risas, en el fondo no me molesta tanto pero no debo dejar que me pierdan el respeto.
Amanece otro día caluroso e igual de silencioso que los últimos, al menos los muchachos pueden seguir con su vida de ignorancia. Mientras las tormentas lo permitan. Lleva años sin caer una gota en esta tierra, por eso vinimos aquí. La tormenta eterna jamas se ha acercado por los desiertos ondulados supongo que hasta lo mas poderoso tiene debilidades.
Un día tremendamente soleado en el pequeño pueblo de Naramur.
- !Abuelo! Abuelo - En el pueblo todos me llaman así y los extranjeros me conocen como el superviviente - vamos al pozo de las colinas pardas a por agua.
- ¿Quienes vais?
- Erik, Ivanna, Yo y el Maestre He ... ay!! ¿y esa colleja?
- Te he dicho un millón de veces que hables bien, siempre tienes que nombrarte el ultimo, anda y tira. ¡¡Y acuérdate de buscar pétalos de Isthisia!!
El resto del día fue muy tranquilo, hice mis tareas diarias, regué el huerto y un largo listado que no es necesario describir, todo muy aburrido. A la caída del sol, volvían los chicos con agua y provisiones y una nueva visita. Los extranjeros nunca se atreven a entrar en el desierto es peligroso por eso siempre que salen al exterior a por agua y enseres avistan algún superviviente y le damos cobijo.
- Oh! Saludos chicos. Vaya vaya ... un nuevo visitant ... ... - Todos vienen exhaustos, y con signos de forcejeos, inmediatamente me dirijo al Maestre.
- ¿Que ha ocurrido? Por el triunvirato, estáis heridos. ¿Y la chica? - El Maestre me hace un gesto con la mano para que me detenga.
- ¡Muchachos dejad al desconocido en la cabaña del abuelo! - grita Hewdin - vamos te contaré todo.
Hewdin esta muy nervioso y me empiezo a mosquear bastante. ¿Correrá esta gente peligro?
- Chicos vigilad las colinas, Erik tu al gong, estad preparados, haced lo hemos estado practicando. - Tras esto, cierra la puerta, esta muy exaltado y no le culpo, estoy apunto de saber porque.
- Kashdar, cuando llegamos a las colinas nos encontramos con un grupo de La Garra Azul, ... - le interrumpo
- ¿La Garra Azul? Pero si la Ciudad Muerta esta a ...
- A veinte días de camino sin descanso, lo sé. Ese no es el tema, era un grupo numeroso y se estaban instalando, como unas 50 personas mas prisioneros. El chaval era uno de ellos, escapó y ...
Durante unas horas me dio todo tipo de detalles, pese a que ya había conocido la amabilidad de los Azuleros, como se los conoce, escuche atentamente. Se trata de un grupo de ladrones de élite y contrabandistas de las tierras frías del norte, por como lo describe supongo que ahora trafican con esclavos, pero este chaval esta lleno de runas por todos lados. Calculo que tendrá 14 o 15 años el pelo rojo como el fuego lo que quiere decir que es del este, cerca del limite del mundo.
- Mmmm estas runas ... ¡Mizathel! Trae el libro del Abuelo.
- ¡Voy! - Sale disparado de la habitación.
- Ivanna, cariño dile a Erik que complete el circulo que hay dibujado en la base de la torre del vigía. - Sin decir ni una palabra se va.
Me acerco al chaval, esta calmado y no tiene heridas. Después centro la mirada en el Maestre, ha un charco ,no demasiado grande, de sangre debajo de sus pies.
- Hewdin, mira al suelo. ¿Como ...
- Una flecha envenenada. No hay solución.
- Deja que eso lo decida yo, te recuerdo que eres el único que sabe quien soy y de donde vengo.
- Pero si haces eso, llamaras la atención de todos.
- Ya hemos llamado la atención, si el chaval viene de donde creo, los Azuleros vendrán a buscarle, sin duda. Además solo te tienen a ... - El sonido del gong nos interrumpe - ... ti.
Alguien viene ...


No hay comentarios:
Publicar un comentario